El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo Cano, ha dirigido una carta a las cofradías y hermandades de la diócesis tras la Semana Santa, en la que invita a los cofrades a prolongar en su vida diaria lo vivido durante estos días.
En el texto, fechado el 10 de abril de 2026, el arzobispo reconoce la intensidad con la que se ha celebrado la Semana Santa en Madrid, marcada por una gran participación y una vivencia profunda de la fe a través de la piedad popular. Sin embargo, subraya que esta experiencia “no puede quedarse en lo exterior ni en un momento puntual”, sino que está llamada a dar fruto en la vida concreta de los fieles.
Lee aquí la carta a las cofradías y hermandades
El cardenal insiste en que la Semana Santa culmina verdaderamente en la Pascua, y anima a los cofrades a dejarse transformar por el encuentro con Cristo resucitado. «No basta con haber estado; es necesario permanecer», señala, invitando a vivir una fe que se traduzca en actitudes y decisiones cotidianas.
En esta línea, recuerda que el acompañamiento al Señor debe concretarse en la fidelidad a la Eucaristía dominical, la oración diaria, la vida fraterna dentro de las hermandades y el compromiso con la caridad, especialmente hacia los más necesitados. «No hay Pascua sin caridad», afirma, destacando que el verdadero fruto de la Semana Santa se mide en la vida transformada de los creyentes.
El arzobispo de Madrid también pone en valor el papel de las hermandades como «escuelas de vida cristiana», llamadas a ser espacios de acogida, formación y crecimiento espiritual. En este sentido, anuncia que la diócesis ofrecerá próximamente iniciativas formativas en torno a la piedad popular, dirigidas tanto a cofrades como a responsables de hermandades.
Asimismo, advierte de dos riesgos: reducir la Semana Santa a un evento cultural o externo, y vivir una religiosidad superficial que no llegue a transformar la vida. Frente a ello, invita a centrar la vivencia cofrade en lo esencial: una fe viva, alimentada por la liturgia, la Palabra de Dios y la comunión eclesial.
La carta propone también un ejercicio de reflexión personal y comunitaria a través de preguntas que ayuden a discernir el fruto espiritual de la Semana Santa y el camino a seguir durante la Pascua. Por último, señala como una oportunidad especial para la diócesis la próxima visita del Papa a Madrid, animando a las hermandades a implicarse activamente como expresión de servicio y comunión.
